dilluns, 29 de desembre del 2008

La tortuga voladora

Una tortuga, lenta y pesada, le dijo a un águila: "¡Ay, si hubiese nacido yo con alas!". El águila le respondió, medio en broma: "Dime, pequeña tortuga, ¿qué me darías a cambio, si te llevara a volar por los aires?". "Te obsequiaría con todas las maravillas del mar del Este", repuso la tortuga. "Entonces, te enseñaré", dijo el águila, y la cargó boca arriba. Estaban más allá de las nubes cuando el águila soltó a la tortuga, que cayó en la cima de una montaña con tanta fuerza que el impacto destrozó su caparazón. Con el último suspiro,la tortuga alcanzó a decir: "Lo tengo bien merecido. De qué podían servirme las nubes y las alas cuando ya me costaba bastante moverme por tierra firme".
Odo de Cheriton