con la frase siguiente: "La verdad
es inútil." De noche y con dos copas
de más, todo tatuaje tiene morbo,
y éste, además, tenía mucha miga.
Besé con avidez el aforismo,
y las letras se fueron diluyendo
en mi boca despacio, dulcemente,
como perlas disueltas en champán.
Luis Alberto de Cuenca. Vamos a ser felices y otros poemas de humor y deshumor.

