dijous, 25 de febrer del 2010

Com formigues


Acabant "La memoria de les formigues" de Iolanda Batallé..

El llisto estava molt alt després de Coe i Auster. Dos llibres que m'han fet retornar el gust a la lectura que feia mesos que tenia un xic aparcat. Trobava a faltar el fet d'estar enganxada a un llibre, desitjant que la parada de metro no arribes mai. Auster i Coe, Coe i Auster...No sé amb quin dels dos llibres em quedaria. Segurament amb Coe i "La lluvia antes caer", ja que no el coneixia i ha estat un gran descobriment. Auster per mi ha escrit la seva millor novel·la amb "Invisible".
Doncs això, que era difícil mantenir-me enganxada de nou, precisament no em caracteritzo per ser una persona a qui un llibre darrera un altre aconsegueixin fer-me fidel. A mi, que tants llibres he començat i no he acabat... Al principi pensava que això era dolent, que no podia començar i deixar, però amb el temps, i amb alguns savis consells, he vist que res no obliga a fer res que no es vulgui, inclús en el món dels llibres.
I aquest llibre de Iolanda Batallé no m'ha enganxat però ha aconseguit fer-me arribar al final, encara que he d'admetre que m'he saltat algunes pàgines. No hi ha argument, són els seus escrits, els seus pensaments, la seva vida en veu d'una Joana que pot ser la veina de l'àtic o tu mateixa sense anar més lluny. Ha aconseguit fer-me avorrir de tant parlar de la quantitat d'homes que s'enamoren d'ella, però també m'ha fet somriure recordant algunes vivències que podrien ser les meves.
Com les formigues anem acumulant poquet a poquet les nostres vivències que sembla que ens han de fer més savis i amb més experiencia. Només ho sembla... Quantes vegades hem dit: de tot s'apren; no tornaré a ensopegar amb la mateixa pedra; mb el temps tinc més clar el que vull...
Doncs d'això va el llibre, de vivències que ajuden a fer-nos una vida. La nostra vida. Amb bons i mals moments, però amb noms, cançons, paraules, persones, feines, ... que ja és molt.
Penso que és un llibre fàcil d'escriure, però potser ella al treballar en un editorial ho ha tingut més fàcil. Potser. Només és la meva modesta opinió.
El llibre va bé per recordar-te del primer amor, el primer enamorament, la primera feina, els estius de l'adolescència, la iaia, ...

dimecres, 24 de febrer del 2010

Un temps de silenci

Fa un cert temps que no afegeixo cap entrada al blog. Ahir pensava que això havia d'acabar, que la millor manera d'escriure, és fer-ho.
El temps passa molt ràpid, el dia a dia a la ciutat ens té consumits. Tenen la mateixa sensació els que viuen fora d'ella?
Crec que fa una anys no tenia aquesta sensació de rapidesa en el temps, ara les setmanes passen molt ràpid i ens hem d'aplicar allò de "sólo se vive una vez".
Hi ha dies que desitjes que acabin, i altres que els allargaries hores i hores. El que cal fer, sense dubte, és parar-se a respirar. Respirar és més important del que ens imaginem i no li donem la importància que té. Així que 1, 2, 3..a respirar i a seguir escribint.

dissabte, 5 de setembre del 2009

Serpientes de cascabel


(...) Menos mal que alguien le escuchaba.
Pero ahora él quería más. Mientras conducía por aquella polvorienta carretera desértica en plena tormenta, con el viento del exterior azotando la carrocería del Dodge Durango color plata insistentemente y asfixiándose lentamente con el aire caliente y viciado del interior, no se vislumbraba ninguna salida que indicase el camino de la civilización, ni siquiera en forma de gasolinera, a modo de puesto de avanzada vapuleado por los elementos. Lo único que Eugene tenía en la cabeza era: quiero más de Madeline.
Y mientras él luchaba contra el sopor inducido por su propio bajón, ella dormitaba profundamente, ajena a la tormenta que arreciaba en el exterior. (...)

Si te gustó la escuela, te encantará el trabajo. Irvine Welsh

divendres, 28 d’agost del 2009

Mi primera combustión


Seis años después, reapareces y hablando sola
resumes tu noria de vida en un solo café
y curado al fin, me permito el lujo de observar,
tu pelo raro y creo que ahora fumas demasiado.

Y hablas como si te hubiera preguntado
de quién te vengabas todo el tiempo que yo estuve
a tu lado.

Y aún no sé, a qué diablos viene ahora tu llamada
tiembla tu cuchara y eso nunca queda bien
di, di la verdad, llevas tiempo sin romper muñecos,
pasados unos meses alguien me ajustó de nuevo y
queda un poco lejos,
cuando me incendiaste y ya,
volaron las cenizas,
soplaron las cenizas.


dimecres, 12 d’agost del 2009

Los abrazos no dados


Fragments de l'article publicat per Maruja Torres a El País Semanal del diumenge 9 d'agost de 2009.

"Muere alguien cercano –y, créanme, estoy en una edad en que ello sucede a menudo-, y me pregunto si le abracé lo suficiente. La memoria contiene atenciones dedicadas a la piel, al perfume de cada uno. En mi olfato evocador permanecen los referentes de esa persona con la misma exactitud con que ahora mismo, si cierro los ojos, evoco el olor de la gente viva a la que quiero, tanto si permanece lejos como si voy a encontrármela en el transcurso del día de hoy.Registramos la percepción que recibimos de las personas amadas –y hay muchas formas de amar, afortunadamente–, el aroma que desprenden y la manera en que nuestra capacidad para el encuentro lo adopta y clasifica. Pues se mezclan, en los sentimientos que perdurarán para el recuerdo convertidos en una sensación única, el olor del otro y nuestro don más o menos afilado para recibirlo.


(...) Inevitablemente, uno mira alrededor para comprobar si está abrazando lo bastante a quienes le rodean y le importan. Y comprende que hay mucho abrazo vano y mucho besuqueo en el aire, pero que nos falta acercar el pecho, darse con el torso uno de esos toques profundos, una de esas transmisiones de afecto que el otro metaboliza, que acompañan.

(...) Los hombres sufren, para su desgracia –no es el caso de los gays, desde luego-, de falta de aprendizaje para los contactos que no sean sexuales. La ternura los inunda, pero carecen de espitas para darles cauce. Entonces los abrazas y callan, temiendo que se vaya a abrir el mar Rojo y los vaya a engullir, o que se vaya a abrir el mar Rojo y sencillamente los escupa. Es decir, temiendo, pero no sabiendo qué temer. Estamos en una época en que el contacto físico sentido, no el de las palmadas en los hombros ni las formalidades, acobarda.

(...) hay personas que aprenden a abrazar, que superan el miedo al compromiso –o simplemente, a no saber hacerlo, a que se les note la falta de costumbre– y que se van abriendo de a poquitos. Créanme de nuevo –pues entre lectores y leídos siempre hay algo de relación de mutua fe–, es una sensación extraordinaria asistir a eso, al descubrimiento de los tiernos gestos físicos, gestos amistosos hasta el tuétano, gestos puntuales que acercan más que las palabras o que dotan de sangre y calor a las palabras, o que hablan con una elocuencia para la que aún no hemos inventado palabras.

Hay personas que aprenden a abrazar, y personas que aprendemos a apreciar su esfuerzo y a respetar sus caminos. Y agradecemos que eso ocurra, porque es un trabajo que habremos hecho en vida y del que nadie se arrepentirá."

dimecres, 15 de juliol del 2009

"El policía que ya no pega es como el fumador que ya no fuma. Aunque la lógica le diga que ha hecho muy bien en dejarlo, por dentro se muere de ganas de repartir unas cuantas hostias, como el ex fumador se muere por una caladita."
Pétros Márkaris. Noticias de la noche.

dimarts, 19 de maig del 2009

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

dimecres, 13 de maig del 2009

El camino a escoger


-¿Quieres decirme, por favor, qué camino debo tomar para salir de aquí?

-Eso depende mucho de adónde quieras ir -respondió el Gato.

-Poco me preocupa dónde ir -respondió Alicia.

-Entonces, poco importa el camino que tomes -replicó el Gato.

Alicia en el país de las maravillas. Lewis Caroll